Una despedida

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Lucía cerrará la puerta y no volverá. Permanecerás sentado en el sillón con la angustia. ¿A dónde se irán las ganas de descifrar el mundo? El espasmo del estómago, te impedirá hallar la respuesta. La ausencia de aquella mujer con corteza de terciopelo, te mostrará una herida recién nacida. Vivirás su despedida como si se tratara de la pérdida de ti mismo.

Sabrás que se tratará del fin del encuentro de su mirada en tus pupilas. Nada podrá interrumpir ese desierto suspendido en el tiempo. El amor como un tercero, que años antes había surgido con la promesa de eternidad, se convertirá en un tercero agonizante que los separará. Recordarás cuando ella decía que tanto amor la asfixiaba. Te sentirás culpable por haberla necesitado tanto. Temblarás al sentir que tu amor por ella, se convertirá en zozobra. Tumulto de infinidades y finitudes se posarán en el vacío que su cuerpo dejará en tus brazos.

Al anochecer, la pérdida te hará temblar. La ausencia de Lucía te excederá. Tendrás que explicarle a la cama que dormirán sin ella. Lo inevitable se hará presente. Cerrarás los ojos para evadir su adiós, pero aún desde los párpados cerrados, tendrás que lidiar con el resquicio de quien fuiste. Ella se llevará el agua y te sentirás en el desierto. Entenderás su despedida como el adiós de quien fuiste al estar con ella. Recíproca sentencia. Ella dejará de ser la que fue al estar contigo.

Llegará el lunes y tendrás que ir a la oficina. Jornada laboral ignorante de dolores y rupturas. Subirás al auto con todo y la tristeza. Atravesar la ciudad tendrá sabor a sueño eclipsado. Murmurarás para tus oídos que por un tiempo te mantendrás enamorado de aquel pasado compartido. Al llegar a un semáforo, aprovecharás para cerrar los puños que temblarán cardíaca-esquelética y dérmicamente.

Su adiós te dejará deshabitado, lágrimas en trizas. Añoranza de ser agua, nostalgia de ser ceniza. Lucía se llevará las sonrisas, te dejará con el llanto. 

Los cuerpos vacíos son casas huérfanas, dirás. Los amores perdidos son memorias perpetuas.

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Cursó sus estudios de Licenciatura en Psicología en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala (UNAM), titulándose con la tesis ‘Psicosis y arte: bordeando un yo exiliado de sí mismo". Cursó la Maestría en Psicología con Residencia en Terapia Familiar Sistémica en la Facultad de Estudios Superiores Iztacala (UNAM), durante la cual desarrolló un proyecto titulado "Perspectivas en psicoterapia: caracterización de personajes". Alumna de Mtra. Ofelia Desatnik, Doc. Alexis Ibarra, Dra. Lourdes Fernández y Doc. Marcelo Pakman. Ha sido ponente en congresos y coloquios de temas relacionados con la violencia, la pareja y la familia en instituciones educativas y contextos hospitalarios, dictaminadora en artículos de psicología y ciencia social, psicoterapeuta tanto en el ámbito público como en el privado y docente tanto presencial como en línea en el Instituto de Terapia Familiar CENCALLI de temas como violencia y terapia de pareja. Ha brindado acompañamiento terapéutico a personas con autismo y discapacidad intelectual. Interesada en la psicoterapia sistémica, la crítica-poética y la reflexión-en-la-acción. Contacto: https://fabiolaarellanojimenez.blogspot.com/ https://twitter.com/FabiolaArellano https://www.instagram.com/fabarella/

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