Pluralismo o de las caras de la diversidad

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En lo particular, reflexionar sobre la diversidad en filosofía es desplegar un menú casi infinito de nociones conectadas con ésta, algunas de las más comunes son: variedad, multiplicidad, diferencia, alteridad, otredad, abundancia, sexualidad, multiculturalidad, interculturalidad, derechos humanos y, por supuesto, pluralismo.

Algunos pensadores como I. Kant, N. Goodman, W.V.O. Quine, W. James, B. Russell, P.K. Feyerabend, T. Kuhn, K. Popper, N. Nussbaum, D. Lewis, B. Lebouvier, L. Wittgenstein, M. P. Lynch, L. Olivé, L. Villoro, F. Nietzsche, G. Deleuze, H. Bergson han filosofado sobre el pluralismo y por eso esta autora no podía ser la excepción.

De modo que me gustaría retomar la definición que Bas van Fraassen hace sobre el empirismo, para llevarla hacia el pluralismo y definirlo, en general, más que como movimiento como una posición acerca de la concepción del mundo, es decir, como una manera o visión sobre la realidad. Así, la postura pluralista filosófica sostiene que la pluralidad, la diversidad, la multiplicidad y la diferencia existen. En ese sentido, el pluralismo se opone a un monismo (todo procede de una única sustancia), a un esencialismo (todo tiene una esencia) o a un dualismo (la existencia tiene sólo dos componentes: uno de tipo material y otro de tipo espiritual). Igualmente, el propio pluralismo es diverso. Los filósofos han hablado de pluralismo epistemológico, ontológico, metodológico, ideológico, religioso, cultural, lingüístico, ético, moral, científico, teórico, metafísico, artístico o político. 

El pluralismo sostiene la tesis de que nuestras distinciones sobre la  realidad responden o son relativas a un esquema conceptual, a un paradigma, a un fondo o forma de vida o a una teoría de fondo; y se define una visión del mundo en la que se sostiene que es posible que exista más de una descripción correcta y válida, aunque estas visiones o descripciones sean incompatibles.

 Es decir que el pluralismo supone que las descripciones de la realidad son relativas a un esquema conceptual -por ejemplo en Kant-; a un paradigma -en el caso de Kuhn-; a un fondo o forma de vida en el caso de Wittgenstein; o a un sistema de referencia -para el caso de Quine-. El pluralismo niega que exista la posibilidad de recurrir a un “metalenguaje” que permita anteponer a una visión sobre otra en términos de corrección. El pluralismo niega que pueda haber una descripción mayor por encima de las otras descripciones, que pueda ser la correcta con respecto a la realidad o el mundo.

M. P. Lynch define al pluralismo como la idea de que puede haber más de una descripción válida e incluso verdadera del mundo, en donde a pesar de la incompatibilidad, la igualdad de aceptación no es cancelable. Además el pluralismo no sólo es lingüístico o epistemológico sino ontológico en el sentido en el que se niega que haya hechos u objetos en sentido absoluto. Es decir que una condición de posibilidad del pluralismo es en cierto modo la negación de que haya una realidad dada, absoluta, eterna y única.

El pluralismo entonces también supone la tesis de que nuestros conceptos tanto básicos como secundarios no tienen un significado único y absoluto, sino que pueden precisarse sólo en relación con un esquema conceptual, es decir que no pueden estar separados de un contexto. Así el pluralismo se opone al realismo metafísico, el cual se compromete con la idea de que hay una realidad última en la que se sostiene el mundo, que es el mundo y que se sostiene en una única totalidad de objetos y hechos que existen con total independencia del esquema conceptual, del lenguaje o de condicionamientos biológicos.

De ahí que posicionarte en el mundo desde el pluralismo es también abrazar la diversidad. En otras palabras es saber que en un mundo diverso y plural es posible reconocer, aceptar, apreciar, valorar, amar y respetar la multiplicidad y la variedad que nos rodea, sea del tipo que sea: cultural, sexual, biológica, lingüística, filosófica o educativa, entre otras.

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Dolores Susana González Cáceres cuenta con una estancia posdoctoral dentro de la línea de la filosofía de la psiquiatría en el Departamento de Psiquiatría en conjunto con el Departamento de Historia y Filosofía de la Medicina de la Facultad de Medicina (UNAM). Estudió el Doctorado en Filosofía de la Ciencia, la maestría en Lingüística Aplicada, una licenciatura en Ciencias de la comunicación, especialidad periodismo y otra licenciatura en filosofía (UNAM). Realizó una estancia doctoral en la Universidad de Münster (Westfälische Wilhelms - Universität (WWU) en Alemania. Ha sido invitada a colaborar como sinodal, miembro de diversos comités académicos y elaboradora de reactivos para diversas pruebas, exámenes, talleres o cursos en instituciones como el Ceneval, el ICAT o la SEP. Ha publicado algunos textos filosóficos y ha ofrecido una conferencia y diversas ponencias en relación con los temas de sus líneas de investigación. Fuera del ámbito académico, adquirió experiencia profesional como redactora, reportera, periodista y publirrelacionista en diversos medios de comunicación, en unidades de comunicación social y en editoriales. Contacto: https://www.researchgate.net/profile/Dolores_Gonzalez_Caceres 5530366873 [email protected]

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