Mitos y realidades sobre la prevención del suicidio

0
575

El día mundial de Salud Mental se celebra el 10 de octubre a nivel mundial. Este año la conmemoración se centró en la prevención del suicidio. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), cada año cerca de 800 000 personas se quitan la vida en el mundo. El suicidio es la segunda causa principal de defunción en personas de 15 a 29 años.

El suicidio es un fuerte problema de salud pública. En México existe un promedio de 18 suicidios al día. Se estima que al año mueren 6 300 personas a nivel nacional a causa de este tipo de muerte. Los estados con la tasa más alta de suicidios son Chihuahua, Yucatán, Aguascalientes, Campeche y Colima (INEGI).

De acuerdo con Luz Eguiluz (2010), especialista en el tema, “el suicidio suele ser un grito de socorro a través del cual la persona transmite mensajes de angustia, desesperación y sufrimiento.” La intención detrás de estos mensajes es que algo cambie de la situación problemática o que exista la posibilidad de recibir ayuda. Dentro de las causas que lo provocan existen diversos factores biológicos, psicológicos, sociales, ambientales y culturales. Al final, es un fenómeno sumamente complejo donde intervienen múltiples variables en la experiencia de los individuos.

Sin embargo, es un fenómeno que puede ser prevenible mediante la detección e intervención oportuna. Desafortunadamente existe mucha desinformación al respecto que puede entorpecer el proceso de ayuda. Por ello, presentamos algunas ideas sobre los principales mitos y realidades en torno al suicidio.

Principales mitos en torno al suicidio:

  • Mito 1: Las personas que hablan del suicidio rara vez se suicidan en realidad.

Realidad: Un número significativo de gente que contempla la posibilidad del Suicidio habla previamente al respecto; pueden estar tratando de buscar ayuda. Se estima incluso que 8 de cada 10 personas dan un indicio o advertencia (Eguiluz, 2010).

  • Mito 2: Hablar de suicidio incentiva a que se realice.

Realidad: Al contrario, preguntar a alguien de manera directa y respetuosa si ha pensado en esta situación, a menudo alivia tensión. Justo lo que las personas perciben es que podrán ser juzgados y sancionados por estos pensamientos, pero cuando se realiza en un clima de empatía y respeto pueden abrir una parte de sus experiencias. Esto solo será el primer paso para luego acercarse a recibir ayuda profesional.

  • Mito 3: El que se ha recuperado de una crisis suicida, no lo volverá a intentar.

Realidad: Si las condiciones problemáticas iniciales (familiares, sentimentales, económicas, psicológicas) no se han corregido y no ha recibido ayuda profesional, la persona que se ha recuperado que puede volver a experimentar esta situación. Existen personas que han realizado múltiples tentativas suicidas previo a recibir ayuda.

  • Mito 4: Sólo las personas con trastornos psicológicos tienen tendencias suicidas.

Realidad: La conducta suicida indica una insatisfacción profunda por vivir, pero no necesariamente trastornos psicológicos. No todas las personas que se quitan la vida tienen una afección psíquica. Como muchas personas con algún tipo de trastorno psicológico no son afectadas por este comportamiento. Hay que recordar que es un fenómeno multifactorial.

  • Mito 5: El suicidio no puede ser evitado porque ocurre por un impulso.

Realidad: La mayoría de los suicidios consumados han sido planificados. Existen distintas señales de advertencia, en el comportamiento o verbales: aislamiento, abandono de actividades regulares,  evasión de la realidad por medio de la fantasía o ideas de muerte, agresión dirigida hacia sí mismo(a), depresión y ansiedad, uso de sustancias o drogas, múltiples conflictos familiares, sentimentales o con amistades, entre otros.

Lo que usted puede hacer:

Si algún amigo(a) o familiar podría estar pasando por esta situación, hable con él o ella al respecto. Escuche con una actitud abierta y ofrezca su apoyo:

  • Encontrar un momento adecuado y un lugar tranquilo para hablar con la persona por la que está preocupado(a). Dígale que está allí para escucharla “¿Cómo te encuentras? ¿Cómo puedo ayudarte?”
  • Anime a pedir y buscar ayuda a un profesional de salud la mental; un psicoterapeuta o psiquiatra ambos especializados en el tema. Ofrézcase acompañar a las citas médicas/psicológicas.
  •  Si cree que la persona corre un peligro inmediato, no lo deje solo(a). Hable con los familiares y pida ayuda cuanto antes a los servicios de emergencia o a los teléfonos de asistencia para personas en crisis. En México a nivel nacional se encuentra SAPTEL (Sistema Nacional de Apoyo, Consejo Psicológico e Intervención en Crisis por Telefono), que brinda servicio gratuito las 24 horas, los 365 días del año en el teléfono 52598121. La Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) también cuenta con una línea de Apoyo Psicológico en el 5804-6444 o incluso pueden enviar un WhatsApp al +52155-6433-8395. Otra alternativa es el Hospital de las Emociones en la CDMX, que ofrece consultas en sus unidades en las Alcaldías de Milpa Alta, Venustiano Carranza, Cuauhtémoc, Tlalpan y Miguel Hidalgo, así como apoyo telefónico en el número 5795-2054.

Si la ideación suicida es persistente, existe un plan o ya ha habido un intento suicida, se requiere de intervención médica y psicológica urgente. Es necesario dar continuidad en supervisión psicoterapéutica y/o psiquiátrica, así como un adecuado trabajo con la familia para involucrarlos en el proceso de recuperación.

La Ideación suicida detectada de forma oportuna y atendida de manera profesional y especializada tiene absoluta solución. Es entonces que nunca se debe desestimar o ignorar estas llamadas de auxilio de las personas, porque con el riesgo de la vida misma no hay margen para el error.

Referencias:

  • Eguiluz, L. (2010). ¿Qué podemos hacer para evitar el suicidio? México: Pax-México.
  • INEGI (2018). “Estadísticas a propósito del día mundial para la prevención del suicidio”. Comunicado de prensa núm. 410/18
  • OMS (2019). ¿Conoces a alguien que podría estar pensando en suicidarse? (En Red: www.who.int/depression/es).

Dejar respuesta

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí