Madres con discapacidad

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En días recientes se ha suscitado un acalorado debate público en torno al derecho de las mujeres a decidir, a decidir sobre nuestro cuerpo, sobre el ejercicio de nuestra sexualidad y reproducción; sin embargo, existe un grupo de mujeres que continúa siendo invisibilizado en estos debates así como en muchas otras esferas de la vida pública y privada, que además se entrecruzan, pues como señala una de las consignas feministas más conocidas: “lo personal es político” y es que, hablando del derecho a decidir y del ejercicio de pleno de los derechos sexuales y reproductivos, las mujeres con discapacidad siguen enfrentando obstáculos y prejuicios, concretamente, con relación a su derecho a la maternidad. 

Sobre los cuerpos y vidas de las mujeres con algún tipo de discapacidad, pesan estereotipos que las colocan en el lugar de “asexuadas”, “angelicales” y sus cuerpos, esos que han sido concebidos por la sociedad, como “anormales”, por ende, son considerados no deseables.

De ahí que, como lo señala Cruz (2004), se torna impensable para muchas personas el hecho de que una mujer con algún tipo de discapacidad, sobre todo motriz o intelectual, pueda tener una vida sexual. Si la tiene, la expectativa es que no tenga hijos, pues se duda de su capacidad de ejercer el rol de madre, que de acuerdo a la construcción social dominante está íntimamente ligado a la provisión de cuidados, enfrentándose a un entorno que las cuestiona y las critica por el solo hecho de pensar en la posibilidad, preguntas que muy pocas veces ocurre a las mujeres sin discapacidad, entre las cuales la maternidad se alienta y muchas veces se exige tanto explicita como implícitamente.

En pleno siglo XXI las mujeres con discapacidad siguen viviendo discriminación y violaciones francas a sus derechos, muchas respaldadas por profesionales de la salud que aconsejan a la familia la esterilización forzada o la practican sin el consentimiento de la paciente; también les son negadas otras posibilidades de ejercer la maternidad como la adopción, pues se considera que no podrán brindar el cuidado “adecuado” a sus hijos e hijas y  muchas veces este discurso social es interiorizado por las mujeres con discapacidad, mermando su autoestima y haciendo que se autocuestionen y que, en algunos casos, repriman sus deseos.

Pero pensemos detenidamente, ¿el problema son las condiciones físicas, sensoriales, psicosociales o la manera en la que como sociedad nos relacionamos con lo diverso? Las barreras que enfrentan las mujeres que desean ser madres y que viven con algún tipo de discapacidad son en su mayoría actitudinales (o sea, derivan de un conjunto de creencias, conductas y emociones) que cada uno y cada una como integrantes de una sociedad mostramos cuando nos encontramos ante una determinada condición/situación. Muchas de estas actitudes contribuyen a generar exclusión.

La discapacidad no está en el cuerpo de las mujeres, sino que se construye por la forma en la que nos relacionamos como sociedad con esas mujeres y esos cuerpos de mujer, por las ideas limitadas respecto a que sólo un determinado tipo de cuerpo puede reproducirse, la rigidez con la que seguimos entendiendo que la mujer es la única responsable del cuidado de los hijos, olvidándonos de la paridad en la crianza y lo urgente que es el ejercicio de la paternidad.

La discapacidad como fenómeno social se recrudece cuando los movimientos en pro de los derechos de las mujeres olvidan o invisibilizan las demandas y problemáticas que enfrentan las mujeres con discapacidad, entre ellas el derecho a ser madres, un derecho que muchas de ellas anhelan ejercer y que pese a los instrumentos legales que lo enmarcan, la sociedad se empeña en negarles.

Las mujeres con algún tipo de discapacidad requieren lo mismo que cualquier otra mujer que desee ser madre: acceso a información que le permita conocer las posibilidades que existen de ejercer la maternidad, según el caso, asi como un seguimiento médico que permita vigilar el adecuado estado de salud de ella y su hija o hijo, servicios de salud de calidad, en donde se ofrezca un trato digno y se cuenten con los apoyos necesarios, por ejemplo, interpretes en lengua de señas o información braille, entre otros.

Finalmente, trascribo el testimonio de Lucia, recogido en el trabajo de Cruz, (2004), como muestra del ejercicio de resistencia que muchas mujeres con discapacidad ponen en marcha para acceder a la maternidad deseada:

“Les dije que yo quería tener hijos y me dijeron que no, que era muy peligroso, que pensara en realizarme de otra manera o en adoptar. ¡Claro!, sabían también como yo, que el DIF no me iba a dar un bebé en adopción.

“Una mujer embarazada es de lo más, común, “natural” pero toda naturalidad se pierde cuando eres discapacitada, entonces abundan las miradas de sorpresa o de lástima, todo el mundo te critica y duda de que seas capaz de atender a tus hijos. Con todo y eso, me encanta ser mamá.”

Celebro y honro los esfuerzos de las mujeres con alguna discapacidad, que venciendo las negativas sociales y los temores propios hoy ejercen su maternidad.

Referencia:

Cruz, Ma. del Pilar (2004). «La maternidad de Mujeres con discapacidad física: Una mirada a otra realidad». Debate feminista, 30, 87-105

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Licenciada en psicología por la Universidad Nacional Autónoma de México. Cuenta con estudios de Maestría en Terapia Familiar y de Pareja por la misma casa de estudios. Diplomado en Psicoterapia Gestalt por “Comunidades Terapéuticas de México” A.C. Cuenta con 11 años de experiencia clínica. Ha colaborado con diversos centros de atención e instituciones públicas, como el Instituto para la Atención y Prevención de las Adiciones, IAPA CDMX, realizando intervención clínica, capacitación y campañas de prevención del comportamiento adictivo. De 2014 a 2015 se desempeñó como terapeuta familiar residente en el Instituto Nacional de Rehabilitación “Luis Guillermo Ibarra Ibarra”, brindando acompañamiento con enfoque sistémico a personas con discapacidad y sus familias. Cuenta con formación sólida en perspectiva de género integrándola a su trabajo clínico. Contacto: https://mx.linkedin.com/in/nara-pérez-137a6749

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