¿La custodia de los hijos pequeños debería otorgarse a los varones?

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En agosto de 2017 la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) falló en favor de un varón la guarda y custodia de sus dos hijas menores de edad, decretando lo siguiente:

 “Otorgar la guarda y custodia de menores de edad a la madre, por el simple hecho de ser mujer, contraviene el principio de igualdad al basarse en estereotipos”. [1]

Este fallo llega después de que el padre de las menores se amparó (en reiteradas ocasiones) ante un fallo que favorecía a la madre. La sentencia de dicta argumentando:

“…el cuidado de las menores se llevaría a cabo por la madre, pues se indicó que atendiendo a que las niñas eran del mismo sexo y estaban entrando a la etapa de la pubertad, la mujer resultaba más apta para dicha tarea”. [idem]

Dicho fallo tiene a todas luces una lógica machista, favoreciendo con ello estereotipos de género… pero dejaré esto para el apartado de las reflexiones; sin embargo, es en ese tenor que el padre de las menores apeló dicho fallo, argumentando discriminación por razón de género” pues a la madre se le dio prioridad en su custodia por el sólo hecho de ser mujer y presumir que contaba con mayor aptitud para ello”. [ídem]

Antes de llegar a la sentencia final, este juicio fue revisado por el Tribunal Colegiado de Circuito, negando el amparo apelando al artículo 282, Apartado B, fracción II del Código Civil para el otrora Distrito Federal, pues en él se estipula que “por razones naturales, culturales y sociales, la mujer se encuentra mayormente capacitada para atender a los hijos con esmero y eficacia, y por ello, debe tener preferencia sobre el padre, a menos que se demuestre que la conducta de ésta, puede ser perjudicial o dañina para los menores”. [ídem]

Finalmente, como antecedente inmediato de la resolución que favoreció al padre de las menores en cuanto a su guarda y custodia, éste solicitó un recurso de revisión sosteniendo que la interpretación del Tribunal Colegiado de Circuito “transgrede los artículos 1° y 4° de la Constitución Federal, pues vulneran el principio de igualdad y no discriminación al tomar una decisión basándose en cuestiones de género y edad” [idem]. Además de lo anterior, la conclusión a la que llegó la autoridad encargada deja totalmente de lado el interés superior de las menores, en tanto que “no se valoraron las condiciones que representaran un mayor beneficio para ellas basado en las aptitudes reales de ambos padres, sino que únicamente se obedeció a cuestiones biológicas”. [idem]

La reflexión

Deseo empezar esta parte mediante un reconocimiento de las conclusiones a las que llegaron los ministros de la Primera Sala, donde mencionan, entre otras cosas que [ídem]:

  • Se interrumpe “el criterio que enmarcaba el interés social que perseguía que los menores de doce años permanecieran al lado de su madre por ser la más capacitada para atenderlos, pues dicha preferencia se basa en estereotipos de género que resultan incompatibles con el principio de igualdad”.
  • La SCJN…se ha separado de las justificaciones que presumen que la mujer goza de mayor aptitud para el cuidado familiar, toda vez que la realidad social y las costumbres imperantes en el núcleo social nacional, así como los roles establecidos en la familia, han evolucionado, logrando una mayor participación de los hombres en el cuidado de los hijos”.
  • “…para determinar a cuál de los progenitores corresponde la guarda y custodia de un menor, se deben examinar las circunstancias especiales del caso tomando el interés superior del niño como principio rector, a fin de lograr un estudio objetivo de las aptitudes reales de los padres, que resulte acorde al principio de igualdad, es decir, que se realice libre de visiones estereotipadas de género y se incluya la complejidad de la dinámica familiar”.

Una vez hecho este reconocimiento, sólo queda espacio para preguntarnos: ¿realmente este fallo representa un avance en materia de paridad de género?, de ser así ¿los varones educados desde el machismo (viviendo y ejerciendo una masculinidad tóxica) seremos capaces de desplegar paternidades éticas, responsables y amorosas?

Por otro lado ¿cuáles son las deudas que tenemos los varones en cuanto a la crianza (entendida como un genuino involucramiento en la educación, cuidados y afectos) de hijos e hijas?

¿Cuáles serían los impedimentos sociales, legales, éticos y políticos para que los juicios de guarda y custodia se lleven de la forma más transparente posible y que se guie por el interés superior de niñas, niños y adolescentes [2]?

En conclusión, es imperativo que el sistema legal viva una (r)evolución de la mano de la perspectiva de género, la cultura para la paz y que garantice la transparencia de sus juicios (en este caso haciendo hincapié en los que corresponden a la guarda y custodia), pues dicho sistema goza de una infame reputación vinculada a la corrupción.

Para finalizar, aunque hoy por hoy hay diversos grupos de hombres comprometidos con hacerse cargo de sí mismos, reconocer sus privilegios y visibilizar sus violencias, los varones practicando paternidades responsables/activas siguen siendo minoría frente a todos los demás que aún actúan bajo los términos de una masculinidad tóxica y violenta. Para “poner los cartones parejos”, hace falta mucho trabajo, toma de conciencia y responsabilidad de la sociedad en su conjunto, pero sobre todo, de nosotros los hombres.

[1]https://www.scjn.gob.mx/sites/default/files/sinopsis_asuntos_destacados/documento/2017-09/1S-160817-NLPH-1958.pdf

[2]https://www.cndh.org.mx/sites/default/files/doc/Programas/Ninez_familia/Material/cuadri_interes_superior_NNA.pdf

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Psicólogo clínico egresado de la licenciatura en psicología por la Universidad Nacional Autónoma de México. Cuenta con formación adicional en materia de Prácticas Narrativa en la Prevención y Atención de la Violencia de Género por Diplomado del mismo nombre; además, por la misma vía, cuenta con conocimientos en materia de Docencia Universitaria. Actualmente forma parte, como voluntario del Centro de Atención Comunitaria en Casa Tonalá, espacio que brinda atención psicológica a bajos costos desde la Terapia Narrativa. Tiene en su haber diferentes talleres con temáticas sobre Nuevas Masculinidades y Relaciones de Pareja abordados desde la Terapia Narrativa y la Terapia Centrada en Soluciones. Su experiencia terapéutica es de 6 años en sus versiones: individual, familiar y de pareja. En el ámbito docente, cuenta con 1 año de experiencia como adjunto a nivel licenciatura y 2 años como Orientador Educativo en educación media superior. Contacto: Celular: 55 2219 4938

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