Hago lo que puedo con lo que tengo a la mano

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¿Alguna vez has sentido que no estás respondiendo como “se debe” frente a una circunstancia de vida? ¿has vivido sensaciones de no estar “dando el ancho”? ¿sientes que “deberías” estar haciendo “x” o “y”? ¿vives con ideas de “inadecuación” “incapacidad” o “incompetencia”?

Si has respondido “sí” a alguna de las preguntas anteriores, hoy te invito a repensar o a cambiar de postura frente a estos entendimientos de vida ¿cómo? Con la idea a desarrollar “he hecho lo que puedo con lo que tengo a la mano”

Vivirnos desde este otro “territorio de identidad” o “territorio de vida”, posibilita la visibilización de los saberes, habilidades, destrezas, recursos, herramientas o dones con los que has encarado las adversidades que se presentan en tu vida y que se relacionan con la idea “lo que tengo a la mano”.

Algunos ejemplos de ese “lo que tengo a la mano” pudieran ser:

  • Alejarte de una situación que te provocaba dolor o sufrimiento
  • Llorar ante una situación difícil
  • Hablarle por teléfono a una amiga o a un amigo
  • Publicar tu sentir en redes sociales
  • Escribir un poema o en tu diario (si es que tienes uno)
  • Oír música
  • Hacer ejercicio
  • Dormir mucho para recuperar energías
  • Tomar un té o la bebida de tu preferencia
  • Abrazar tu almohada o un peluche

Los anteriores son sólo algunos ejemplos venidos de la experiencia de trabajar con personas, pero, la intención es que ese “lo que tengo a la mano” se robustezca de acciones, sensaciones, ideas que cuadren con las intenciones de vida de cada quien. Ese “lo que tengo a la mano” también puede estar representando acciones de resistencia o de protesta, como:

  • Decir “no”
  • Negarse a participar de ciertas prácticas sociales
  • Alzar la voz frente a una injusticia
  • Aliarse con otras personas en pos de un beneficio colectivo

Al igual que los ejemplos anteriormente citados, éstas las acciones de resistencia o protesta, son sólo algunos ejemplos y podrán no cuadrar con la experiencia de vida de todes.

Hora de desarrollar

¿De qué (valores, creencias, anhelos, esperanzas, saberes, destrezas, etc.) dirías que está hecho ese “lo que tengo a la mano”?

¿Desde hace cuánto está presente en tu vida ese “lo que tengo a la mano”?

¿Quiénes (amistades, vecinos/as, familiares, maestros/as, almunos/as, compañeros/as de trabajo) dirías que también conocen o ubican en tu vida ese “lo que tengo a la mano”?

¿De quiénes habrás aprendido ese “lo que tengo a la mano”? Si estas personas de las que aprendiste o te enseñaron ese “lo que tengo a la mano” te vieran hoy poniéndolo en práctica, ¿qué dirían sobre tu relación con ese “lo que tengo a la mano”?

¿A caso sería posible que tú le hayas enseñado a alguien más o que alguien te haya aprendido algo de ese “lo que tengo a la mano”?

Las preguntas anteriores buscan ser un mapa o una guía, quizá una brújula o un faro que guíe tu encuentro o reconocimiento de ese “lo que tengo a la mano”. Dichas preguntas no buscan ser una sentencia labrada en piedra, tú puedes construir las preguntas que creas te acercaran a develar ese “lo que tengo a la mano”.

Una idea extra

La siguiente idea la oí en algún momento de una colega:

“Si la cosa no está más jodida ¿has pensado que quizá tú estás haciendo algo para que no se joda más?”

La anterior es otro cambio de postura frente a las ideas de “inadecuación”, “incapacidad” “incompetencia” o “no estar dando el ancho”, pues puede contribuir a reconocer todo aquello que estás haciendo, todos aquellos recursos o destrezas que estás poniendo en marcha para que las cosas no empeoren en la vida.

Sí esta idea extra tiene sentido para ti ¿cuáles serían todas esas acciones, cosas, habilidades puestas en marcha que estás haciendo para que las cosas no empeoren más?

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Psicólogo clínico egresado de la licenciatura en psicología por la Universidad Nacional Autónoma de México. Cuenta con formación adicional en materia de Prácticas Narrativa en la Prevención y Atención de la Violencia de Género por Diplomado del mismo nombre; además, por la misma vía, cuenta con conocimientos en materia de Docencia Universitaria. Actualmente forma parte, como voluntario del Centro de Atención Comunitaria en Casa Tonalá, espacio que brinda atención psicológica a bajos costos desde la Terapia Narrativa. Tiene en su haber diferentes talleres con temáticas sobre Nuevas Masculinidades y Relaciones de Pareja abordados desde la Terapia Narrativa y la Terapia Centrada en Soluciones. Su experiencia terapéutica es de 6 años en sus versiones: individual, familiar y de pareja. En el ámbito docente, cuenta con 1 año de experiencia como adjunto a nivel licenciatura y 2 años como Orientador Educativo en educación media superior. Contacto: Celular: 55 2219 4938

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