¿De qué se trata el deseo amoroso?

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En mi última conversación con L (mi terapeuta) ella hizo mención del concepto o idea de deseo amoroso. Al principio yo no entendía bien a qué se refería, sin embargo, la conversación dio frutos cuando el amor romántico salió a colación, pues desde hace ya bastante tiempo he mantenido resistencia frente a las narrativas tradicionales que involucran a este tipo de amor, mismo que se caracteriza por aliarse con los celos, la manipulación, la posesividad, el control y demás “joyitas” que no le vienen bien a nuestra vida. Ergo, el deseo amoroso, no tiene que ver con esto, y si no tiene que ver con esto ¿entonces con qué sí tiene que ver? En las siguientes líneas espero poder aterrizar todas las ideas que inundan mi cabeza y mi corazón para poder compartir con ustedes este saber.

            En la conversación con L, “danzamos” un poco antes de poder dar con lo que, podríamos decir, define esta idea o concepto (dicho sea de paso, desconozco si hay literatura de cualquier tipo en la que se hable de esto), el cual estaría relacionado con legitimar (reconocer, visibilizar, concientizar) esas ganas que muchas personas tenemos de vincularnos emocional y eróticamente con otra y que están profundamente conectadas con esperanzas, sueños y/o ilusiones que tenemos en la vida; por ejemplo, sentirse querido y visto por alguien más (en mi caso particular, soy un hombre heterosexual, pero aplica sin restricciones de género, orientación sexual o identidad sexual), realizar un viaje en pareja, cuidar y ser cuidado, “cucharear” un tarde de domingo viendo Netflix, experimentar relaciones sexuales desde la ternura y con un marcado involucramiento afectivo, sin la incertidumbre que (a veces) traen los encuentros casuales, etc. Cabe destacar que quizá algunos de estos ejemplos se nutran de las ideas construidas del amor romántico y tal vez ameritarían una revisión a profundidad.

“Hace ya bastante tiempo he mantenido resistencia frente a las narrativas tradicionales que involucran a este tipo de amor, mismo que se caracteriza por aliarse con los celos, la manipulación, la posesividad, el control y demás “joyitas” que no le vienen bien a nuestra vida.”

            Así pues, el deseo amoroso, según quien escribe este texto, tendría más que ver con las ganas de construir una relación amorosa teniendo como cimientos la honestidad, el respeto, la responsabilidad afectiva, el genuino cuidado de la otra persona (y con ello el autocuidado), un tipo de comunicación que favorezca el crecimiento de los y las partícipes de la relación, un involucramiento ético en lo erótico y sexual. Todo esto, alejándose de prácticas de riesgo y las que se sumen a posteriori.

            Considero de suma importancia tener y tenernos paciencia, así como mucho autocuidado, pues el amor romántico y sus narrativas, aún son muy fuertes y se siguen infiltrando en las vidas de todas y todos, trayendo consigo sufrimiento, tristeza, frustración, sentimientos o sensaciones de inadecuación, etc.

La invitación que surge ahora es, estar atentas y atentos a esas voces que se conectan con lo que valoramos, voces que hacen a nuestro corazón latir con fuerza, que contribuyan a las relaciones violentas y que consumen nuestras vidas. Estar atentas y atentos a las practicas que honran lo que nos conmueve y que nos mantienen con el puño en alto frente al amor romántico.

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Psicólogo clínico egresado de la licenciatura en psicología por la Universidad Nacional Autónoma de México. Cuenta con formación adicional en materia de Prácticas Narrativa en la Prevención y Atención de la Violencia de Género por Diplomado del mismo nombre; además, por la misma vía, cuenta con conocimientos en materia de Docencia Universitaria. Actualmente forma parte, como voluntario del Centro de Atención Comunitaria en Casa Tonalá, espacio que brinda atención psicológica a bajos costos desde la Terapia Narrativa. Tiene en su haber diferentes talleres con temáticas sobre Nuevas Masculinidades y Relaciones de Pareja abordados desde la Terapia Narrativa y la Terapia Centrada en Soluciones. Su experiencia terapéutica es de 6 años en sus versiones: individual, familiar y de pareja. En el ámbito docente, cuenta con 1 año de experiencia como adjunto a nivel licenciatura y 2 años como Orientador Educativo en educación media superior. Contacto: Celular: 55 2219 4938

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