Covid 19: Mis emociones ante la pandemia

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En estos momentos, muchas personas se encuentran abrumadas ante la sobreinformación que surge en torno al tema del Covid-19. Algunas se cuestionan sobre la veracidad de la enfermedad, mientras que otras se sienten atemorizadas e incluso desestabilizadas por el tema de la contingencia. Ante esto, es necesario entender que estas sensaciones se encuentra dentro de la normalidad, ya que este virus apareció de manera inesperada.

Por ello, es de suma importancia mantener la calma. Esto nos permitirá adquirir herramientas para que, de forma sencilla, podamos afrontar la misma, sobre todo, en el aspecto emocional, pues es importante el reconocimiento de nuestras emociones, ya que ello nos posibilita la autorregulación en periodos de crisis.

Es recomendable comenzar por reconocer lo que sentimos ante esta emergencia sanitaria, a fin de adquirir algunas estrategias de autocontrol que puedan servirnos para hacer más llevadero este tiempo en casa. Las sensaciones que podríamos presentar son:  

Miedo: Emoción que crece de manera considerable debido a la incertidumbre, a la preocupación por la pérdida de la salud e incluso ante la muerte. Para combatir el miedo lo primordial es estar bien informados, es decir, obtener datos de fuentes confiables. ¡Ojo! También es importante no sobresaturarse de información, ya que esto puede convertirse en una fuente generadora de mucho estrés. Al tener esta sensación de estar abrumado es importante parar, darse un descanso,  respirar y realizar una actividad placentera.

Sentir miedo no es peligroso, al contrario, sirve para protegernos y podemos utilizarlo para realizar conductas responsables.

Aburrimiento: Este estado emocional comienza a manifestarse después de muchos días de encierro. En este caso, lo primero es aceptar cómo nos sentimos y después realizar actividades que nos permitan desconectarnos de este estado. Puedes iniciar por recordar tus días de trabajo en donde en algún momento deseabas tener más tiempo en casa para realizar actividades disfrutables y placenteras. Esta es la oportunidad para realizarlas.

Ponte un horario consensuado con tu familia, programa todas tus actividades (sobre todo las laborales), marca pautas de descanso y aprende aquello que has pospuesto por falta de tiempo. Tienes una poderosa herramienta como el internet para conseguirlo. Descansa. No hace falta que te satures de actividades; no te exijas a ti mismo más de lo que haces habitualmente.

Estrés: Recuerda que es una respuesta no específica ante estímulos que rompen con nuestro equilibrio. Con una nueva situación surgen cambios. Se trata de adaptarse a lo nuevo. No te mortifiques, acostumbrarse toma su tiempo. Te puede servir exteriorizar la situación mediante distintas formas: hablarlo con familiares o amigos, tomando las medidas necesarias, o incluso puedes escribirlo, compartirlo con otras personas mediante blogs, redes sociales, etc. Quizá esto pueda ayudar a otras personas si compartes tu sentir y se sienten identificados; puedes crear redes de apoyo o si lo prefieres, puedes escribirlo para ti mismo.

Ansiedad: Se puede presentar un sentimiento normal de temor ante situaciones amenazantes o difíciles y para algunas personas esta lo es. Solo ten un poco de paciencia y calma. Ante esta situación, te puede servir hacer un repaso exhaustivo de las veces en que has superado fuertes experiencias. Recuerda las herramientas que adquiriste, tus aprendizajes y que esas situaciones del pasado no duraron por siempre.

Finalmente, practica constantemente ponerle un alto a todos esos pensamientos disruptivos que aparecen en situaciones de crisis que más allá de ayudarte te generan malestar. 

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