¿Cómo le damos la vuelta al estrés y sus efectos adversos en nuestra vida?

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En un encabezado del periódico podemos leer Chilangos pasan hasta 45 días al año en el tránsito (1). ¿Acaso no es esto una barbaridad? Pasar medio mes de nuestra vida dentro del auto o en el transporte público. Estos datos no reflejan los efectos adversos que trae consigo pasar tanto tiempo en la nada. Con efectos adversos me refiero al cansancio, al hastío, a una evidente baja en la calidad de vida; sensaciones de frustración, miedo o inseguridad, sólo por mencionar algunos.

Así pues, a las demandas de la vida moderna, como lo sería trabajar más de ocho horas al día, se le suman las horas que trascurren en los traslados de casa al trabajo y viceversa. ¿En qué momento disfrutamos de la vida?

Una respuesta tentativa sería en los días de descanso; sin embargo, aún en estos días, aparecen demandas sociales relacionadas con la paternidad, la maternidad, socializar; quizá tener otro negocio para aumentar los ingresos. Y no es que alguna de éstas actividades nos proporcione descanso o “nos cargue la pila” para eventualmente regresar al trabajo, en la mayoría de los casos, demandan mucha energía, consumen tiempo o le roban tiempo a lo que (para cada quién) realmente se vuelve un oasis en la vida cotidiana.

En consulta, he oído con harta frecuencia que hacer nada, echar la concha o estar rascándose el ombligo, se vuelven actividades sufribles ¿por qué? Porque justo estamos reclutados por un ritmo de vida que demanda todo el tiempo acción, movimiento, estar pilas y eso traerá como recompensa llenar las arcas. Aunque suene contradictorio, en muchas ocasiones, sucede exactamente lo contario.

Está documentado que los altos niveles de estrés están asociados con la presencia de ansiedad, miedo, irritabilidad, frustración, agotamiento desmotivación e intolerancia. En la esfera corporal/física el estrés también se relaciona con contracciones musculares, dolor de cabeza, problemas de espalda/cuello, malestar estomacal, problemas cardiovasculares, entre otros. (2)

¿Cómo le damos la vuelta al estrés y a sus efectos adversos en nuestra vida?

Un posible camino que se aleje de estas experiencias podría tomar forma contestando las siguientes preguntas:

  • ¿Qué actividades realizas cuando no estás trabajando y que invitan tranquilidad, paz, gozo?
  • Si eres estudiante: ¿Cómo logras acercarte a estados de tranquilidad, relajación?
  • Indaga en tu memoria las veces que has logrado estas sensaciones de descanso, tranquilidad, paz, gozo ¿Qué actividades estabas haciendo? ¿Estabas sola/o? ¿Alguien te sugirió dichas actividades? ¿Qué tuviste que hacer para poder lograr realizar estas actividades? 
  • En algunas ocasiones, ejercer la maternidad/paternidad también trae consigo cuotas de cansancio importantes, dedicarle tiempo a la vida, no hará que se caiga en ser mala madre o mal padre, contrario a la idea tradicional de los hijos son un tesoro, es recomendable abrir espacios que inviten a estados de descanso, tranquilidad y paz. ¿Qué actividades has puesto en práctica para lograrlo? Quizá enrolarse en estas prácticas no sea algo fácil, pero siempre se puede empezar por dar pasos chiquitos ¿Cuáles serían esos pasos?

Todas las actividades que les hagan sentido y que inviten a estos estados de paz, tranquilidad, descanso, gozo y felicidad, son válidas. Sin duda, habrá algunas que sean más más poderosas que otras y unas más accesibles que otras. En la medida de lo posible, la invitación es a poner en práctica actividades que no sean riesgosas (como consumo desmedido de alcohol u otras sustancias) y que, como se dice en México: que el caldo no salga más caro que las albóndigas.

(1) https://interactivo.eluniversal.com.mx/2017/tiempo-trafico/

(2) http://www.imss.gob.mx/salud-en-linea/estres-laboral

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Psicólogo clínico egresado de la licenciatura en psicología por la Universidad Nacional Autónoma de México. Cuenta con formación adicional en materia de Prácticas Narrativa en la Prevención y Atención de la Violencia de Género por Diplomado del mismo nombre; además, por la misma vía, cuenta con conocimientos en materia de Docencia Universitaria. Actualmente forma parte, como voluntario del Centro de Atención Comunitaria en Casa Tonalá, espacio que brinda atención psicológica a bajos costos desde la Terapia Narrativa. Tiene en su haber diferentes talleres con temáticas sobre Nuevas Masculinidades y Relaciones de Pareja abordados desde la Terapia Narrativa y la Terapia Centrada en Soluciones. Su experiencia terapéutica es de 6 años en sus versiones: individual, familiar y de pareja. En el ámbito docente, cuenta con 1 año de experiencia como adjunto a nivel licenciatura y 2 años como Orientador Educativo en educación media superior. Contacto: Celular: 55 2219 4938

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