¿Cómo ayudo a mi padre con problemas de adicción?

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Esta es una pregunta que puede presentarse de manera recurrente en la vida de quienes conviven con un padre cuyo consumo de alcohol u otra/s sustancias lleva a sospechar que existe un problema. Entonces se vuelve importante desplegar la primera duda ¿Cómo puedo saber si mi padre tiene un problema de adicción?

Cuando hablamos de adicción, hay otro concepto importante a considerar, conocido como dependencia que puede ser física y/o psicológica. Esto suele ser atemorizante porque generalmente lo asociamos con incapacidad de valerse por sí mismo y de afrontar los retos de la vida sin la sustancia. Pero más allá de las definiciones de sentido común, hablemos de algunos criterios que los especialistas en materia de adicciones utilizamos para hablar de una relación de dependencia con alguna sustancia o proceso adictivo.

  1. La persona requiere consumir la sustancia en cantidades cada vez mayores, para lograr los efectos placenteros iniciales. Esto se conoce como tolerancia.
  2. La persona pasa gran parte de su tiempo pensando cómo conseguir la sustancia, consiguiéndola y consumiéndola descuidando otras actividades consideradas importantes para tener un estilo de vida estable, por ejemplo, el trabajo, la familia y las horas de sueño.
  3. Al incrementar la cantidad y frecuencia con la que se consume la sustancia, la persona empieza a presentar problemas en diferentes áreas de su vida, como ausentismo laboral, conflictos familiares, cambios en su círculo de amigos, problemas de salud, cambios repentinos de su estado anímico y pérdidas económicas. A pesar de dichos problemas el consumo continúa.
  4. A pesar de intentos reiterados de dejar el consumo la persona no logra hacerlo.

¿Has observado estos puntos en el comportamiento de tu padre? En caso afirmativo, esto indica que se está desarrollando un proceso adictivo que impacta a toda la familia, por lo que no sería nada extraño que tu comiences a sentirte angustiada o angustiado, o triste por lo que pudiera pasar con la vida de tu padre y con la vida familiar.

Es normal sentir tristeza al ver que el comportamiento incrementa y los problemas asociados también, o que te sientas frustrada/frustrado porque has intentado hablar del tema con él y se niega, o dice que tú “estas exagerando”. En otros momentos puedes sentir enojo al pensar que tu padre es responsable de lo malo que ocurre en tu familia, en algún momento probablemente también has llegado a sentirte culpable de que él consuma alcohol u otras sustancias.

Es importante que sepas que esto ocurre en muchas familias y a muchos más hijos e hijas de los que imaginamos.

Una vez que hemos despejado la duda sobre cómo saber si hablamos de adicción es posible responder la pregunta que te trajo hasta aquí ¿Cómo puedo ayudar a mi padre? En este sentido comparto contigo algunas propuestas que podrían ser de utilidad.

  1. Empieza por ti. Acude a tratamiento profesional. Elije un/a psicoterapeuta que tenga experiencia trabajando con adicciones, que pueda acompañarte en las emociones que estás viviendo, ocúpate de lo primero que puedes ocuparte, tu vida. No permitas que tu única meta sea ver un cambio en tu padre. Sigue teniendo metas (pueden ser pequeñas), lo importante es que te hagan sentir capaz y contenta/o. Convive con tus amigos y amigas, realiza actividades que te gusten, y sobre todo, ten muy presente que tú no puedes controlar el comportamiento de tu padre.
  • También puede ayudar reenfocar la visión de la situación, tu padre no es malo, tiene una conducta que genera efectos desagradables para él, para ti y para la familia. Es necesario encontrar la estrategia para hacerle frente juntos, no sólo papá necesita ayuda, la necesitan todos/as y se necesitan todos/as. Abre espacio a alguna idea que te ayude a ver y sentir que la situación es un poco más manejable.

Recuerda que la adicción es una situación social y de salud compleja y multifactorial que requiere un tratamiento profesional multidisciplinario en el cual participen médicos/as, psiquiatras y psicólogos/as y puede ser complementado por grupos de ayuda mutua tanto para quien consume la sustancia como para su familia.

En psicología los tratamientos de corte cognitivo-conductual han mostrado gran eficacia para el tratamiento de procesos y conductas adictivas. La terapia familiar sistémica puede ser otra herramienta poderosa para hacer frente al comportamiento adictivo y sus efectos sobre la vida familiar.

  • Como familia busquen formas de convivencia que promuevan un estilo de vida saludable, alejado del consumo de alcohol y otras sustancias.
  • Ten presente que el mejor momento para brindar apoyo, es cuando te sea solicitado. Cobijando sin juzgar como buenas o malas las emociones, los pensamientos y sentimientos de tu padre y/o los demás miembros de tu familia.
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Licenciada en psicología por la Universidad Nacional Autónoma de México. Cuenta con estudios de Maestría en Terapia Familiar y de Pareja por la misma casa de estudios. Diplomado en Psicoterapia Gestalt por “Comunidades Terapéuticas de México” A.C. Cuenta con 11 años de experiencia clínica. Ha colaborado con diversos centros de atención e instituciones públicas, como el Instituto para la Atención y Prevención de las Adiciones, IAPA CDMX, realizando intervención clínica, capacitación y campañas de prevención del comportamiento adictivo. De 2014 a 2015 se desempeñó como terapeuta familiar residente en el Instituto Nacional de Rehabilitación “Luis Guillermo Ibarra Ibarra”, brindando acompañamiento con enfoque sistémico a personas con discapacidad y sus familias. Cuenta con formación sólida en perspectiva de género integrándola a su trabajo clínico. Contacto: https://mx.linkedin.com/in/nara-pérez-137a6749

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